Volvemos para tratar otro tema muy controvertido que tiene que ver con los Bancos y las hipotecas que comercializaban. Parece increíble que con los años que llevan en el disparadero aún haya cientos de miles de afectados por sus prácticas y que no sepan si tienen derecho a reclamar los contratos que firmaron o si eran plenamente legales. Pero aunque ya sabemos que la justicia es lenta (quizá demasiado lenta), lo bueno es que al final acaba dictaminando la idoneidad o no de los litigios.

                Vamos a poner en contexto que es el IRPH. A la hora de firmar una hipoteca las variables más importantes a tener en cuenta son la cantidad solicitada, el plazo de amortización y el tipo de interés que te van a aplicar para calcular los intereses que vas a pagar mes a mes. De éstas tres nos vamos a centrar en el tipo de interés.

                La norma habitual es elegir entre un tipo fijo para toda la vida de un préstamo o un interés variable que irá cambiando en función de la evolución del mercado. A priori es imposible determinar cual de los dos sistemas es mejor. El tipo fijo tiene como ventaja que sabes de antemano lo que vas a pagar todos los meses lo cual te da seguridad, pero como contraparte que suele ser más elevado en el momento de la firma. El interés variable tiene como ventaja que te aprovechas de bajadas de los tipos de interés (como es el caso actual en que un diferencial como el Euribor lleva años en dígitos negativos), pero en el que siempre estarás con la preocupación de posibles subidas (como en los periodos llegó a subir por encima del 5%).

                No acaba aquí la cosa cuando tenías que decidir cual elegir ya que en el variable además había varios índices. El tipo de referencia interbancaria a un año (Euribor), el tipo activo de referencia de las cajas de ahorros (CECA), Tipo de los préstamos hipotecarios a más de tres años concedidos por el conjunto de las entidades de crédito, o cajas o bancos (IRPH entidades de crédito, IRPH cajas, IRPH bancos)….. Entre otros. Todos ellos además oficiales, legales y emitidos por el Banco de España y publicados en el BOE. Vamos a ver de manera gráfica como eran unos y otros.

Evolución Indices de Referencia

         Viendo solo el gráfico parecerá sorprendente que alguien firmara IRPH cuando es claramente superior año tras año al Euribor. Y es que falta una variable que es el diferencial que se añadía a tu índice de referencia para determinar el tipo de interés final que te aplicaban. Así con el IRPH el diferencial era muy bajo, usualmente entre el 0% y el 0,25% y con el Euribor el diferencial media podría estar entre el 1% y el 1,5%.

Evolución Indices Más Diferencial

             Aquí si podemos observar como el tipo de interés final efectivo hubo una época que no era muy superior entre uno y otro, llegando incluso a ser muy similares. Sin embargo con el paso de los años se ha demostrado que el IRPH es un índice que por su manera de cálculo su tendencia va acabar a situarlo por encima del más usual como es el Euribor. Fue a raíz de esto cuando a partir del 2.013 se empezaron a plantear demandas de hipotecados que consideraban que había una desproporción entre un índice y otro y se sentían claramente perjudicados.

            La banca,y los empleados de banca, vendían el IRPH como un índice similar al Euribor con un plus de ser más estable al considerar datos para su cálculo de los últimos 3 años, mientras que el Euribor toma datos desde diarios al más habitual que es el anual. En un principio el Tribunal Supremo de España dio la razón a la banca a finales de 2.017 dictaminando que no se podía considerar falta de transparencia ni abuso al ser un índice oficial utilizado en un mercado competitivo donde se podían elegir otros. Como pasó con las clausulas suelo el asunto ha llegado al Tribunal de Justicia de la Unión Europea el cual en su sentencia, la verdad sea dicha, no ha resuelto el tema ya que si bien no declara nulo el IRPH si establece que serán los juzgados españoles los que deberán asegurarse del “carácter claro y comprensible” de las hipotecas que utilicen el IRPH, y en caso de que consideren que estas cláusulas son abusivas, sustituir este valor por otro índice legal. Habrá que determinar por tanto caso a caso si la información facilitada fue la adecuada de manera que un “consumidor medio, normalmente informado y razonablemente atento y perspicaz, esté en condiciones de comprender el funcionamiento concreto del modo de cálculo del referido tipo de interés y de valorar así, basándose en criterios precisos y comprensibles, las consecuencias económicas”.

                Habrá que estudiar por tanto caso por caso como esta redactada las escrituras y cual fue la información facilitada por el banco o caja antes de su firma para determinar si es viable la reclamación.

                Desde asesoría solidaria nos ponemos a tu disposición para en un primer lugar calcularte la diferencia que podrías reclamar entre tener el IRPH y el Euribor para posteriormente estudiar las posibles vías de acción para defender tus derechos como consumidor.